viernes, 10 de diciembre de 2010

Hay dos dias en los que nunca pienso: ayer y mañana.

Debemos cometer nuestros propios errores , debemos aprender nuestras propias lecciones... Es mejor saber que preguntarse, despertarse es mejor que dormir Y fracasar o cometer un error enorme es mucho mejor que no haberlo intentado.


Nadie alcanza la meta con un sólo intento, ni perfecciona la vida con una sola mejora, ni alcanza altura con un sólo vuelo. Nadie camina en la vida sin haber pisado en falso muchas veces. Nadie recoge cosecha sin probar muchos sabores, enterrar muchas semillas y abonar mucha tierra. Nadie mira la vida sin acobardarse en muchas ocasiones, ni se mete en el barco sin temer a la tempestad, ni llega a puerto sin remar muchas veces. Nadie siente el amor sin probar sus lágrimas, ni recoge rosas sin sentir sus espinas. Nadie hace obras sin martillar sobre su edificio, ni cultiva amistad sin renunciar a si mismo. Nadie llega a la otra orilla sin haber ido haciendo puentes para pasar. Nadie puede juzgar sin conocer primero su propia debilidad. Nadie consigue su ideal sin haber pensado muchas veces que perseguía un imposible. Nadie conoce la oportunidad hasta que esta pasa por su lado y la deja ir. Nadie deja de arder con fuego dentro. Nadie deja de llegar cuando de verdad se lo propone

Asique aunque algo malo te suceda y pienses que no debería haber ocurrido así. Cuando sufras una  derrota, y pienses que todo ha terminado. No es verdad. Ése es el principio siempre. Porque la grandeza se alcanza, no cuando todo va bien, sino cuando la vida te pone a prueba, cuando tienes un gran tropiezo, cuando te decepcionan, cuando la tristeza te invade. Porque solamente estando en lo más profundo del valle, puede saberse lo magnífico que es estar en la cima de una montaña.

De todos modos mantén los pies en el suelo, no a tres metros sobre el cielo... cuanto más arriba se sube, más daño se hace al caer.


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